viernes, 2 de enero de 2015

La economía del alcohol y de otras adicciones

Escribe: Anónimo

El día de ayer se celebró año nuevo y era increíble la cantidad de alcohol que se consumió en las juerguitas. Hasta cuando pediste tus doce deseos, estabas tomando alcohol. Te levantaste y no recordabas mucho de tu celebración de año nuevo e incluso jurabas que todavía era 2014. Puede que solo fue porque era 31 y el furor del año viniente te llevó a esos excesos o “tal vez” pueda ser una adicción. A simple vista las adicciones forman parte de un comportamiento irracional porque nadie es tan tonto como para tomar hasta morir (cirrosis, gastritis, etc.). Lo que haré en este artículo es entender este fenómeno y explicar el enfoque de Becker y Murphy (1988) que consideran a las adicciones como hechos puramente racionales.

El consumo del alcohol representa uno de los factores más importantes de riesgo y muerte prematura en el Perú. Según DEVIDA genera pérdidas de 245 millones de dólares anuales y 1.5 millones de peruanos sufre de problemas de alcoholismo. Por otra parte, el Ministerio Público, señaló que entre 70% y 75% de las muertes registradas en la morgue de Lima son consecuencia del alcohol.

En otros países, como Estados Unidos la situación es similar y hasta más preocupante. En las tierras del tío Sam, cerca de 5000 menores de edad mueren cada año debido al exceso de consumo de alcohol e incluso un grupo de mamás ha creado una organización muy importante que combate el manejo de personas en estado de ebriedad.

A primera vista parece contraintuitivo pensar que una adicción al alcohol pueda ser racional pero Becker y Murphy han presentado una respuesta lógica a las adicciones. Su idea es sencilla: los adictos eligen su receta conociendo que el consumo del bien forma hábitos y ellos actúan así porque la forma en la que valoran el futuro genera que el costo de dejar de consumir el bien sea más alto que el beneficio de hacerlo. En términos simples, para un alcohólico, el beneficio de dejar de tomar (no sufrir una enfermedad grave) es bajo ya que prácticamente no lo percibe hasta que llega a una situación crítica y el costo claramente supera a este beneficio. Esta teoría ha sido criticada por filósofos y por el Nobel Thomas Schelling, quienes consideran que las adicciones son irracionales ya que según ellos los individuos no piensan de esa manera.

Sin embargo, hay ciertos hábitos que todos concordarán que son racionales de adquirir como invitar a salir a una chica, una comidita y un cine, que nunca fallan. Probablemente hagas esto hasta que te cases (o, con mayores probabilidades, hasta que te termine). Puede parecer absurdo comparar una adicción generada por un hábito como el de invitar a salir a alguien con una al alcohol o al tabaco pero si la teoría de Becker y Murphy fuera cierta solo habría una diferencia en el grado de la adicción que generan estos hábitos.

Lo más interesante de la teoría de dichos autores es que corroboran que las adicciones no son para siempre. Siempre es posible que un evento cambie la forma de valorar los costos y los beneficios de los individuos y así acabar con la adicción. Por ejemplo, cuando un adicto está en una situación crítica, dejará de tomar porque, en este caso, los beneficios son muy altos y el costo bastante bajo o cuando una chica por alguna razón te dice que no puede seguir hablando contigo y es ahí cuando todo termina (me refiero a la adicción). 

Las publicidades que salen en las cajetillas de cigarro se basan en esta idea: tratan de que los fumadores cambien la forma en que valoración a través de imágenes que les muestran cuál sería su futuro si siguen así y que los beneficios de dejar de fumar son muy altos. Al igual que la chica que decide no hablar más con el chico, se necesita un evento bastante fuerte para acabar con una adicción y es por eso que la publicidad antitabaco es inefectiva.

Así es estimado lector todo tiene su final incluso las adicciones. Algunas pueden llevarte a hacer cosas que normalmente no harías y si quieres acabar con ellas necesitas de un evento importante que cambie tu forma de valorar las cosas. Incluso a veces no es necesario hacer algo, ese evento puede llegar solo. A seguir tomando, que la vida es corta y la noche joven (just kidding).



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